Fundación Mapfre Canarias y Cáritas promueven el cuidado como eje organizativo

El proyecto se presentó en Las Palmas de Gran Canaria para reforzar el bienestar y la sostenibilidad del tercer sector.

Sociedad

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Fundación Mapfre Canarias y Cáritas Diocesana de Canarias han presentado un modelo de innovación social que propone situar el cuidado de las personas en el centro de las organizaciones del tercer sector. La iniciativa, desarrollada a través de Experimenta el LAB Biencuidar, busca dotar a entidades sociales de herramientas que favorezcan el bienestar de sus equipos profesionales y voluntarios, al tiempo que contribuyan a fortalecer su sostenibilidad.

 

El proyecto surge del trabajo conjunto de profesionales, estudiantes, voluntariado y organizaciones sociales que han participado en distintas sesiones colaborativas con el objetivo de diseñar soluciones que integren el cuidado como un elemento estratégico dentro de las entidades sociales.

 

El cuidado también hacia dentro

 

Durante la presentación, el coordinador del Laboratorio de Innovación Social de Fundación Mapfre Canarias, David Batista, explicó que la propuesta parte de una visión más amplia del concepto de cuidado.

«No es solamente hacia los demás, que es lo que venimos haciendo tradicionalmente, sino también hacia el interior de las organizaciones», señaló Batista, quien defendió la necesidad de destinar recursos para «cuidar tanto al personal como al voluntario y a todas las personas que forman parte de las organizaciones».

 

El responsable del laboratorio destacó además que esta tercera edición del proyecto ha contado con la participación de Cáritas Diocesana de Canarias y entidades como Trib-Arte Asociación Cultural y Social, AFEsur, EccaEdu, Aldeas Infantiles SOS, CESAL ONG y Fundación Canaria Forja. Según indicó, el espacio se ha consolidado como un lugar de encuentro para diseñar propuestas de forma colaborativa y afrontar retos sociales desde perspectivas diversas.

 

Una cultura compartida

 

El modelo presentado persigue transformar la manera en que las organizaciones sociales gestionan el bienestar de sus equipos, favoreciendo entornos más sostenibles, saludables y resilientes. La propuesta parte de la necesidad de atender a personas que desarrollan su labor en contextos marcados por una elevada exigencia emocional y social.

 

La psicóloga del Área de Vivienda de Cáritas, Inés Chas, destacó que uno de los principales desafíos consiste en «generar una cultura del cuidado» que vaya más allá de la prestación de servicios.

 

«El reto es que pase a formar parte de nuestra identidad y atraviese todo lo que implica el trabajo en el tercer sector», afirmó. También valoró la oportunidad que ofrece este laboratorio para compartir experiencias y construir un lenguaje común entre organizaciones de distintos ámbitos.

 

Hacia un sistema estructurado

 

La directora del centro de CESAL en Las Palmas, Elisa Ortín, defendió la necesidad de crear un sistema de cuidados integrado en la estructura de las organizaciones y que no dependa de iniciativas individuales.

 

A su juicio, el objetivo es desarrollar un modelo que pueda aplicarse a nivel organizativo y beneficie tanto a las personas trabajadoras como a las propias entidades. Por ello consideró que este enfoque debe formar parte de un marco estable que facilite su ejecución.

 

En la misma línea, el psicólogo de Fundación Canaria Forja, Mikel Santana, valoró el proyecto como una oportunidad para reforzar prácticas que ya existen en muchas organizaciones y avanzar en aspectos relacionados con el cuidado personal y profesional. También señaló la dificultad que afrontan muchas entidades para encontrar espacios destinados a la supervisión, la formación y la actualización de conocimientos debido a la intensidad de la actividad diaria.