El papa León XIV afronta este viernes en Tenerife la última jornada de una visita histórica a España que ha estado marcada por un mensaje constante en favor de la acogida, la dignidad humana y la atención a quienes se ven obligados a abandonar sus hogares. Tras su paso por Madrid, Barcelona y Gran Canaria, el pontífice concluye su recorrido con una agenda centrada de nuevo en la realidad migratoria de Canarias.
El avión del Santo Padre aterrizaba a las 9:18 horas en Tenerife, procedente de Gran Canaria, donde había pernoctado tras una intensa jornada que incluyó un homenaje a los migrantes fallecidos en la ruta atlántica, un encuentro con la comunidad eclesial en la Catedral de Santa Ana y una multitudinaria eucaristía en el Estadio de Gran Canaria ante unas 41.000 personas.
A pie de pista, en el aeropuerto Tenerife Norte, fue recibido por el presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo; la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz; la embajadora de España ante la Santa Sede, Isabel Celaá, y la presidenta del Parlamento de Canarias, Astrid Pérez, entre otras autoridades.
Las Raíces, primera parada del día
La jornada del pontífice comenzaba con una visita al centro de acogida de migrantes de Las Raíces, en Tenerife, gestionado por Accem para el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. En estas instalaciones se presta atención básica y orientación a personas que han llegado a Canarias por mar a través de la ruta atlántica.
En la actualidad, el recurso alberga a 685 personas, en su mayoría procedentes de Senegal, Gambia y Mali, llegadas principalmente a la isla de El Hierro tras cruzar el océano en cayucos.
Dos de los migrantes acogidos en el centro tenían previsto intervenir durante el acto organizado con motivo de la visita papal. Asimismo, León XIV dirigiría unas palabras a los trabajadores que desempeñan su labor diaria en estas instalaciones.
La elección de Las Raíces como uno de los escenarios principales de esta visita responde a la voluntad del pontífice de poner rostro a uno de los grandes desafíos humanitarios del presente. Durante estos días, el papa ha insistido en la necesidad de mirar a las personas migrantes desde la óptica de sus necesidades y no de su procedencia.
Encuentro con entidades sociales y recorrido por Tenerife
Tras su paso por Las Raíces, el programa contemplaba un encuentro con organizaciones eclesiales y sociales vinculadas al acompañamiento de personas migrantes en la Plaza del Cristo, en San Cristóbal de La Laguna, sede del Obispado Nivariense.
Posteriormente, León XIV se desplazaría hasta Santa Cruz de Tenerife, donde recorrería varias calles de la capital a bordo del papamóvil antes de dirigirse hacia el puerto de la ciudad, engalanado para la ocasión.
La presencia del Santo Padre ha despertado una notable expectación entre la ciudadanía y desde primeras horas de la mañana, numerosos fieles comenzaron a concentrarse en distintos puntos del recorrido para participar en una jornada que pone fin a una visita inédita para el Archipiélago.
Una misa con fuerte simbolismo
El acto central de la jornada es la celebración de una misa multitudinaria en el puerto de Santa Cruz de Tenerife. La eucaristía contará con la participación del presidente de la Conferencia Episcopal Española, Luis Argüello; dos cardenales venezolanos; el obispo de Nuakchot, Víctor Ndiane; y alrededor de 300 concelebrantes.
La ceremonia incorporará un profundo simbolismo ligado al fenómeno migratorio. El altar, elaborado con piedra volcánica, picón y plantas autóctonas, tendrá como telón de fondo el océano Atlántico y estará rodeado por tres cayucos utilizados en la llegada de migrantes a Canarias, convertidos en una silenciosa evocación del sufrimiento y la esperanza que acompañan a quienes emprenden esta travesía.
Una vez concluida la misa, el papa recorrerá el recinto portuario para saludar a los fieles antes de trasladarse al aeropuerto de Los Rodeos. Allí tendrá lugar la ceremonia oficial de despedida, con la presencia del rey Felipe VI, previa al regreso del pontífice a Roma previsto para la tarde de este viernes.
La visita de León XIV pasará a la historia por ser la primera de un papa al Archipiélago canario y por situar la realidad migratoria de las islas en el centro del debate humanitario europeo.