Las contradicciones en Juan Grande reabren el caso Derimán Alemán

Medicina Legal aprecia discrepancias entre informes penitenciarios y grabaciones incorporadas a la investigación.

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La muerte de Derimán Alemán en el Centro Penitenciario de Juan Grande vuelve a tomar importancia tras las observaciones realizadas por el Instituto de Medicina Legal sobre la documentación incorporada a la investigación judicial. Ocho meses después del fallecimiento del joven grancanario, de 29 años, su familia sostiene que existen contradicciones entre algunos informes emitidos por la prisión y las imágenes registradas por las cámaras de seguridad del centro.

 

La principal novedad del caso radica en que las grabaciones analizadas mostrarían una situación distinta a la reflejada en parte de la documentación penitenciaria. Según explicó su hermana, Nisa Alemán, en una entrevista concedida al programa Buenos Días a las 8 de Radio Las Palmas, las imágenes evidenciarían que Derimán necesitaba ayuda para desplazarse y que incluso llegó a ser trasladado en silla de ruedas durante sus últimas horas.

 

La familia considera que estos elementos refuerzan las dudas que han mantenido desde el primer momento sobre las circunstancias que rodearon la muerte del joven, ocurrida el 23 de septiembre de 2025.


Nisa Alemán, durante su entrevista con Dulce María Facundo en el programa Buenos Días a las 8 de Radio Las Palmas.

Una familia sin respuestas

 

Nisa Alemán recuerda que los familiares nunca fueron informados de que el estado de salud de su hermano fuera grave. Explica que durante los días previos al fallecimiento mantenían contacto telefónico frecuente con él y que había manifestado en varias ocasiones que se encontraba mal y que solicitaba atención médica.

El lunes anterior a su muerte, la familia pidió una visita para verlo. Tras llamar al centro penitenciario, les comunicaron que se encontraba en enfermería, aunque sin ofrecer más detalles. Al día siguiente recibieron la noticia de su fallecimiento.

 

Desde entonces, asegura, la familia sigue intentando reconstruir qué ocurrió durante aquellas jornadas y por qué no se adoptaron medidas que pudieran evitar el desenlace.

 

El debate sobre la atención sanitaria

 

El caso también ha señalado a la asistencia médica dentro de los centros penitenciarios.

 

Derimán Alemán padecía trastorno esquizoafectivo, trastorno límite de la personalidad y bipolaridad. Su hermana sostiene que existía un amplio historial médico y que la familia trató de aportar documentación sobre su situación clínica antes de su ingreso en prisión.

 

Según relató durante la entrevista, el joven llevaba tiempo quejándose de dolores en distintas partes del cuerpo y de otros síntomas que, a juicio de sus allegados, requerían una evaluación médica más profunda.

 

La principal pregunta que plantea la familia continúa siendo la misma: por qué no se recurrió a una atención sanitaria urgente cuando, según afirman, el deterioro físico era visible y las quejas se repetían desde días antes.

 

La investigación judicial permanece abierta y el abogado de la familia ya ha trasladado al juzgado las observaciones derivadas del análisis de los informes y de las grabaciones.

 

Más allá de Derimán

 

La familia insiste en que su objetivo no se limita a esclarecer lo sucedido con Derimán. Considera que la situación abre un debate más amplio sobre la salud penitenciaria y sobre las garantías que deben recibir las personas privadas de libertad.

 

Con ese propósito, Nisa Alemán y Ángeles Santana, hermana de Moisés Santana, otro interno fallecido en circunstancias que también han generado reclamaciones públicas, han convocado una concentración pacífica para el lunes, 8 de junio, a las 10:00 horas frente al Centro Penitenciario de Juan Grande.

 

La convocatoria busca reclamar mejoras en la atención sanitaria, reforzar los mecanismos de protección de los internos y reivindicar que la prisión cumpla su función de reinserción social.

 

Mientras la instrucción judicial continúa su curso, la familia de Derimán Alemán mantiene una petición que considera esencial. Conocer toda la verdad sobre lo ocurrido y determinar si las decisiones adoptadas durante los últimos días de vida del joven fueron las adecuadas.