El Gobierno de Canarias presentará a finales de este mes una nueva aceleradora de empleo orientada a mejorar la conexión entre la formación y las oportunidades laborales en sectores de alto valor añadido. La medida pretende responder a uno de los principales desafíos del mercado laboral del Archipiélago, el desajuste existente entre los perfiles que demandan las empresas y la preparación de quienes buscan trabajo.
El anuncio fue realizado por el vicepresidente del Ejecutivo autonómico, Manuel Domínguez, durante una comisión parlamentaria en la que defendió la necesidad de adaptar la oferta formativa a las necesidades reales de la economía canaria. Según explicó, la nueva herramienta estará enfocada en actividades estratégicas donde existen dificultades para cubrir puestos de trabajo, entre ellas la industria y la construcción.
El reto de cubrir vacantes
Durante su intervención, Domínguez señaló que «el desajuste» entre la oferta y la demanda de empleo constituye «la principal dificultad» para cubrir vacantes en sectores productivos esenciales. El vicepresidente sostuvo que durante años se ha formado a personas para ocupaciones que «ya no existen o ya están cubiertas», mientras han surgido nuevos perfiles profesionales vinculados a actividades con mayor valor añadido.
En ese contexto, destacó el papel de las universidades y de la Formación Profesional para adaptar la capacitación de los futuros trabajadores a las necesidades del tejido productivo.
«Se ha hecho un esfuerzo en esta legislatura impulsando 184 nuevos ciclos formativos con el objetivo final de casar la oferta y la demanda de empleo», afirmó el vicepresidente del Gobierno canario.
Formación y empresas
El Ejecutivo considera que la colaboración entre los centros formativos y las empresas será una de las claves para el éxito de esta estrategia. Domínguez defendió que la participación del sector privado resulta «crucial» para ajustar la oferta educativa a la demanda real del mercado laboral, una fórmula que ya se ha aplicado mediante convenios en ámbitos como la industria y la construcción.
El vicepresidente resumió la filosofía de la futura aceleradora al asegurar que «la estrategia para responder, de forma ágil, a las necesidades del mercado laboral pasa por combinar planificación educativa, modernización de la FP, colaboración con el sector empresarial y nuevas herramientas como esta aceleradora».
Productividad y planificación
La intervención parlamentaria también sirvió para abordar el trabajo del Consejo Canario de la Productividad. Domínguez defendió este órgano como una herramienta para definir una política común que permita analizar y mejorar la productividad de las Islas.
El consejo, integrado por agentes sociales, organizaciones empresariales, sindicatos y universidades, ya ha celebrado tres reuniones y dispone de un primer informe conceptual que será aprobado el próximo 1 de julio. El documento ofrecerá una radiografía de la productividad en Canarias y servirá de base para futuras actuaciones.