José Cristóbal García: «El REF está presente desde que encendemos la luz hasta que nos acostamos»

El economista sostiene que muchas de las ventajas que disfrutan los canarios forman parte de su vida diaria, aunque a menudo pasen desapercibidas.

Economía

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El Régimen Económico y Fiscal de Canarias forma parte de la vida cotidiana de los ciudadanos mucho más de lo que la mayoría percibe. Así lo defendió José Cristóbal García, vicepresidente ejecutivo y secretario general de la Confederación Canaria de Empresarios, durante su intervención en el programa Buenos Días a las 8, dirigido por Dulce María Facundo en Radio Las Palmas. El economista insistió en que el REF no constituye un privilegio para las Islas, sino una herramienta diseñada para compensar las dificultades derivadas de la insularidad, la fragmentación territorial y la lejanía respecto al continente europeo.

 

Según explicó, el objetivo es que los canarios dispongan de oportunidades similares a las del resto del país para invertir, trabajar y desarrollar proyectos empresariales. A su juicio, esa igualdad solo puede alcanzarse mediante mecanismos específicos que corrijan los sobrecostes asociados a la condición ultraperiférica del Archipiélago.

 

Beneficios que muchos dan por hechos

 

Durante la entrevista, García destacó que gran parte de la población desconoce hasta qué punto el REF influye en su día a día. Atribuye esa situación a que muchas de sus ventajas se han incorporado con naturalidad a la vida cotidiana de los canarios.

 

La electricidad, el agua, las telecomunicaciones o los desplazamientos aéreos son algunos de los ámbitos donde, según indicó, se perciben los efectos de este régimen especial. A ello se suma una fiscalidad diferenciada a través del IGIC, que contribuye a reducir determinados costes respecto a otros territorios.

 

«Desde que encendemos la luz por la mañana hasta que nos vamos a acostar estamos recibiendo ese impacto en nuestras economías y en nuestras vidas de lo que es el Régimen Económico y Fiscal».

 

El dirigente empresarial también rechazó la idea de que el REF esté pensado únicamente para grandes compañías. Recordó que el 96 % del tejido empresarial canario está formado por pymes y micropymes, muchas de las cuales utilizan los incentivos contemplados en la normativa para desarrollar su actividad.

 

La Reserva para Inversiones, pieza clave

 

Preguntado por la medida que considera más importante dentro del REF, José Cristóbal García señaló la Reserva para Inversiones en Canarias (RIC). A su entender, se trata del instrumento que mejor ha contribuido a fortalecer el tejido productivo de las Islas durante las últimas décadas.

 

La RIC permite a las empresas reinvertir beneficios en nuevos proyectos, ampliaciones o mejoras de actividad, favoreciendo la creación de empleo y el crecimiento empresarial. Como ejemplo de su relevancia, destacó que durante el último año se comprometieron más de 1.800 millones de euros para futuras inversiones en Canarias.

 

«Las dotaciones para invertir en Canarias han superado los 1.800 millones de euros».

 

El REF no resuelve todos los problemas

 

Pese a defender su importancia, García dejó claro que el REF no puede convertirse en la respuesta a cualquier desafío económico. Diferenció entre los problemas estructurales para los que fue creado y las crisis coyunturales derivadas de acontecimientos extraordinarios como conflictos internacionales o crisis energéticas.

 

En este sentido, sostuvo que cuestiones como la falta de vivienda, la baja productividad, el exceso de burocracia o determinadas dificultades del mercado laboral requieren actuaciones complementarias desde otros ámbitos de la administración. También defendió la necesidad de mejorar la formación profesional y adaptar mejor la educación a las necesidades reales de las empresas.

 

La intervención de José Cristóbal García dejó una idea clara. El REF continúa siendo una de las principales herramientas para compensar las singularidades de Canarias y favorecer su desarrollo económico. Sin embargo, considera que los retos del presente exigen combinar ese marco fiscal con reformas que permitan mejorar la competitividad, aumentar la oferta de vivienda y fortalecer las oportunidades para las futuras generaciones.